Discurso sobre los ridículos de la muerte.
Es sin duda una hora fuera de lugar, las voces que se alcanzan a percibir en el ambiente, se presentan con una lejanía diferente, a lo que realmente podría mencionar como normal. -Pero que alguien con cordura, se atreva a definir esto, las voces se escuchan como cuando se atraviesa una ligera barrera de agua. He pretendido en muchas circunstancias llegar a los lugares donde muchos no pueden, o por lo menos eso lo cree mi seguridad personal, esa resolución yoica que se ve envuelta en los conflictos. Porque no podrá negarlo, soy un buscador. -¿Agua? Creo que comienzo a darme cuenta de cómo empecé a interesarme por ir más allá, pero sé que me gusta el agua, sentir el líquido circundar cada proporción de mi cuerpo, ¿por cierto? Mencione mi fascinación por el mar… Aunque a veces ni si quiera sé que busco, pero ese maldito lazo narciso que me mantiene atado a sobrellevar las distancias y las circunstancias, es esa diminuta transición del leguaje que pa...