Siempre existe un rincón en el espacio de cualquiera, que parece estar acompañado.
La puerta sin manija es lo que menos se nota cuando llegas a un espacio que siempre tiene las "puertas abiertas" ¿y como notar eso?, !si no se ha descubierto que las puertas no tienen manija¡---
Esa costumbre de entrar y salir en la cotidianidad nos hace olvidar que las cerraduras que dejan de usarse se oxidan---
El espacio que conduce después de la puerta no denota alguna particularidad, mucho menos cuando al entrar en lo último que se piensa, es en lo exterior---
Una linea imaginaria de cuadros color rojo con un tono ya desgastado y poco matizado por el tiempo conducen a la serie de muebles, colocados de una manera "armoniosa"---
Colgado en el muro por detrás del mueble que tiene tantas historias, se vislumbra una pintura con un contexto peculiar, sus tonalidades vistas a la óptica del observador transportan a un escenario en el cual no siempre existe interés---
Una cajonera llena de textos y un pequeño tiempo separan a la primer palabra, el primer acto---
A esa idea del estar o no estar--- el primer encuentro entre el analista y el analizado---
JOV.D 18/01/2018 1:13 pm
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