Debo admitir que soy vulnerable, que a pesar de tantas cosas, hay vientos que me quebrantan y miedos de noches eternas.

Admitir que me equivoco y que cada mañana despierto llevando una lucha a cuestas.

Que cada una de mis inseguridades me hacen ocultarme del mundo, mientras que todos creen que es por apatía.

Debo admitir que estoy lleno de cicatrices, los resultados de muchas heridas, muchas de ellas como suele ocurrir que ni yo mismo me hice.

Debo admitir que me da miedo tu ausencia, que aunque pareciera fácil no lo es, que soltarme e ir solo me deja en un panorama desolado.

Admito entonces que vivir con miedo sigue siendo una de las cosas más tormentosas de cada uno de mis días.



JOVD 05 de octubre de 2019

Comentarios

Entradas populares de este blog

Recuerdos...

A tus letras....